jueves, 9 de abril de 2009

Damnatio Memoriae

Hace unos días Sergio Valdeolmillos hacía las declaraciones previas al pasado partido contra el Illescas. Y cito textualmente: «Aún quedan cosas por trabajar. Quiero llegar al final de abril jugando de memoria (…)»

Pues bien, haré punto de partida no aquí, sino un poco antes. Valdeomillos se estrenó en Lugo con un Breo-León. Desde su llegada, el jueves 19 de marzo puso énfasis en mejorar el juego defensivo del Breogán. Su objetivo no se alcanzaba y encajábamos 47 puntos antes del descanso, pero dos días de trabajo no son suficientes para asimilar cambios y menos violentos así que esperé paciente pero expectante a ver la evolución del equipo. Tras esto, Burgos, partido que se esperaba igualado pero con grandes expectativas debido a la primera vuelta; Se convirtió en una masacre. El Breogán, que se jactaba de tener uno de los ataques más seguros de la liga acabó con unos porcentajes horribles. No fuimos capaces de apoderarnos del rebote y perdimos innumerables balones. Empecé a preocuparme. No había mejoría y encima veía como el rendimiento de mi equipo bajaba todavía más. Pero no importa, no hay nada como un partido en casa con un equipo de la parte baja para acallar posibles rebeliones, pero el Gandía plantó cara a un Breo que no sabía a qué jugar y que se valió de la calidad individual de su MVP para salir airoso del encuentro.


¿Siguiente asalto? Illescas. Equipo que llevaba desde comienzos de Diciembre sin ganar, con 8 jugadores que no cobran desde hace 5 meses. A priori no parece complicado ¿no? ¿Otro Rosalía? Pues sí, los colistas nos volvieron a dar una lección de baloncesto. El Illescas, equipo de no excesiva altura se mostró duro, constante en el rebote e intimidador en la zona. Aprovecharon sus jugadores interiores que no vieron dificultad alguna en romper nuestra defensa zonal e hicieron uso justo de sus exteriores.

¿Nosotros? Desde el principio nos cargamos de faltas, ya que parece que defender bien es igual a hacerlas, aunque claro, supongo que esto seguirá siendo culpa de los árbitros, ¿no? La defensa zonal no funcionó en ninguna de las variantes expuestas y no supimos reaccionar. En ataque, no hay sistemas, no hay circulaciones de balón y las selecciones de tiro son precipitadas llegando incluso a consumir tan sólo 5 o 6 segundos de posesión. ¿Es esa la rapidez que buscamos? Hasta hace poco, teníamos fama de equipo pausado pero no veo que haya mejoría en el juego de contraataque, robos de balón etc. En cuanto a los espacios. Hasta ahora nuestra mejor baza era nuestro interior y nuestro salvavidas marca Cusworth que tira de media 11 veces por partido pero el nuevo Míster propuso incentivar el juego exterior. Supongo que por tanto, se hacen jugadas con bloqueos para que los tiradores tiren solos, porque claro no todos son Gloger y no saben buscarse la posición solos. Pero, ¡ah!, ¡no! Hay que jugar de memoria, reducir el juego a lo más simple y aprovechar de manera bruta la calidad natural de nuestros jugadores. En resumen, el Breogán no utiliza los sistemas de ataque de antes, no juega ordenado, los jugadores se apiñan como bolos esperando a que el libre albedrío de un valiente lo haga cortar y recibir sin ayuda para tirar un triple, o a que Brian se la juege solo. Todo lo que nos salía bien ya no nos sale. Todo por lo que éramos loados ha sido olvidado. Hemos afrontado el cambio y parece que con lo único que nos hemos quedado ha sido con lo malo.

¿Y que es lo malo? Pues a todo lo anteriormente ya expuesto creo hay que sumarle un problema mental, algo que sigo sin entender y es el tema lesiones. Se pensó que el responsable era una persona y se apartó. No funcionó. La estela de lesionados siguió creciendo y apareció una histeria colectiva que provocaba que cada caída, golpe o dolor fuese observado por toda la plantilla en un corro de terror y alarma. La plantilla perdió la confianza y veía como los recién llegados también caían lesionados. La moral individual y colectiva se desplomaba. Y esto se ve desde la grada. Unos prefieren pasarla a toda costa y sólo tiran acuciados por la presión seleccionando mal el tiro. Otros prefieren jugársela pero al no ver cumplidas sus expectativas les entra la ansiedad y ambos entran en una espiral de la que no son capaces de salir. ¿Quién les guía? Parecía que Valdeolmillos aportaría serenidad y tranquilidad pero ¿será esta suficiente?

Conclusión: El Breogán ha hecho Damnatio Memoriae. Y diréis vosotros, ¿qué es eso, Friki de la Historia? Pues bien, es una práctica muy común en la Antigüedad y habitual en Roma que consistía en condenar la memoria de un enemigo del Estado. Así se eliminaba todo lo que recordaba a esa persona, como las imágenes, monedas, inscripciones, monumentos etc. intentando que no quedase rastro de él en la Historia. Algunos de los emperadores más célebres como Calígula, Nerón o Cómodo fueron condenados, pero mucho antes en el S XV a.c. en Egipto Tutmosis III ya lo hizo con su tía Hatshepsut.

Con todo esto lo que quiero decir es que el Breogán ha hecho borrón y cuenta nueva. Hemos empezado desde cero, olvidando todo, lo malo, pero también lo bueno. Comprendo que en los cambios siempre se busca un punto y aparte pero debido a nuestros condicionamientos, una plantilla claramente formada y un calendario corto para la actuación, me planteo ¿es bueno un cambio tan radical? ¿No es demasiado tarde? ¿Qué consecuencias tiene en la mentalidad de la plantilla? ¿Piensa alguien que no nos damos cuenta? Yo, personalmente, no estoy dispuesta a hacer Damnatio.

4 comentarios:

  1. De nuevo nos encontramos con una entrada encabezada por uno de esos latinajos que tanto te gustan, lo que implica que hoy nos toca leer una entrada tuya de crítica contra el Breo. Hace poco menos de dos meses publicaste "In Tempestate Bonum Nautam Cernit", cargando las tintas contra el juego del equipo, especialmente por el rumbo por el que lo estaba llevando Paco García. Parecía que la noticia de su marcha hace un mes podía traer nuevas esperanzas a los seguidores lucenses, pero tras estos partidos al mando de Valdeolmillos, nos encontramos aquí con un nuevo enfado y decepción reflejado en forma de acida e irónica crítica (de las que a mi me gustan)... ¿Qué está pasando?
    Yo fui el primero que dije en este mismo blog que habría que darle un par de semanas o tres al nuevo entrenador para adaptar sus ideas a la plantilla y viceversa, y ver resultados y mejorías en el juego que dejaran patente este cambio de rumbo tan necesario. Pero este crédito temporal ya se le ha acabado, y el equipo no solo no ha mejorado en sus puntos flacos sino que, por lo que nos cuentas, está empeorando en otras facetas, lo que lleva al equipo a dar una imagen bastante horrible y a cosechar una serie de derrotas impensables que estaban completamente fuera de guión. Y claro, el equipo se desinfla un poco más, compromete su situación en la clasificación y la afición ve, incrédula, que la historia se repite, así que empieza a quejarse y a pedir culpables. Y en estos casos los dedos acusadores, lógicamente, apuntan a la misma cabeza, es ley de vida en el mundo del deporte.
    ¿Y ahora, qué? Pues es muy simple, a falta de cinco partidos para acabar la liga regular, vista su situación en la tabla, es más probable que el equipo tenga que cuidar el cuarto puesto que ahora ocupa y defenderlo de posibles aspirantes cercanos (Tenerife con los mismos puntos, y Clínicas Rincón y Burgos a una victoria menos) que optar a escalar algún puesto más en busca de un cruce más favorable en play-offs (Melilla y Lucentum están ya con tres victorias más que Breogán). Sea como sea, ya no se pueden permitir más fallos si no quieren sufrir aun más en lo que queda de temporada, y poder tener alguna aspiración cara a la lucha por el ascenso a ACB. Cierto es que no era el guión esperado a estas alturas de campeonato, pero cuando el tiempo se acaba y no se escarmienta para hacer las cosas bien, al final toca apretar el culo, echar a correr y encomendarse a los santos (o cada uno en lo que crea) para no salir mal parado e intentar salvar el pellejo. Escena que también vamos a presenciar en Santiago con la lucha que Rosalía va a tener que librar contra Illescas y Gandía por saber quién de los tres se salvará de la quema del descenso a LEB Plata.
    El próximo capítulo tendrá lugar esta noche, a ver que nos deparan los partidos contra Clínicas Rincón y Burgos, ambos inmediatos perseguidores del Breogán como dije antes, a ver cómo se da la cosa.

    P.D.: Tengo curiosidad por los próximos títulos en latín que podamos encontrar en este blog, aquí van unas sugerencias: “Delenda est Cartago”, “Cogito ergo sum”, “Cave Canem”, “Alea iacta est”; o para mi, una que podría ser genial: “Omnia Gallia divisa est in partes tres”. Ya me dirás que te parecen. :P

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  2. A lo mejor es que el Illescas no es tan malo o que el Breo no es tan bueno.

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  3. A lo mejor es que el Breo no es tan bueno...(o que el Illescas no es tan malo)

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  4. Hola a todos. En primer lugar, quiero aclararle a Alberto que ningún equipo es tan malo como parece (cuanto más colista es, como es el caso del Illescas, más peligroso también, pues no se juega nada y jugar sin presión implica tener infinitas posibilidades de ganar).
    Dicho esto, coincido plenamente con clara en que las espectativas creadas por Valdeolmillos no se están cumpliendo. En cuanto llegó el equipo perdió (cosa que suele suceder cuando se renueva al entrenador, como ya explicó clara). No obstante, el problema no es la pérdida de partidos, sino la pésima imagen que deja el juego del equipo. Por desgracia no he podido asistir a tantos partidos como me gustaría debido a que estudio en Madrid, pero los que he visto me han dado una imagen de inseguridad absoluta. Quizás lo más preocupante es la mala selección de tiro, parece que les quema el balón en las manos.
    Además, tienen una absoluta cuswordependencia, y eso nunca es bueno (hace años se decía de devin, pero ahora es mucho más sangrante). Así que ahora mismo llevan una buena racha ganadora, pero se puede ir con la misma rapidez con la que vino, ya que el destino de los partidos del breo parece depender de si sale cara o cruz.
    No hay mucho más que decir, sólo que, como aficionada de raza del breo, espero y deseo que ascendamos este año (el fin justifica los medios, así que si tengo que llevar la moneda, la llevaré).

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